Conoces las reglas.

-Gracias, lo haré-dije mientras entraba en mi habitación un poco desconcertado por su comentario ¿Por qué debía dormir antes de las 3?
Había viajado 6 horas en un camión desde la costa del país hasta la capital, en un par de días comenzaría mi especialización en neurología, decidí estudiarla lejos de mi hogar por qué era la mejor universidad que podía pagar y tenía un buen nivel. La señora que rentaba los departamentos había sido muy amable, Andrea, era su nombre me contó cómo era el vivir ahí y ese tipo de cosas, me interesaba aunque en ese momento estaba muy cansado para preguntar sobre las dudas que tenía. El departamento era algo viejo, pero cumplía con mis necesidades. Metí mis maletas en el closet sin acomodar nada y procedí a dormir, pues estaba muy cansado además de que eran ya las 2 de la mañana, decidí tomar su consejo y dormir antes de las 3.
Desperté a las 11, era demasiado tarde, pero no tenía prisa por instalarme, aún había algo de tiempo, abrí la puerta del closet y encontré toda mi ropa y demás cosas fuera de las maletas, tal vez se cayeron, pensé. Algo completamente ilógico pero no me importo, de cualquier manera debía acomodar mis cosas así que comencé a hacerlo, no faltaba nada, así que no le di más importancia. En una de las esquinas del closet encontré un pequeño cofre de madera con un grabado extraño, lo hice a un lado y seguí acomodando mis cosas.
Por fin terminé, la curiosidad me ganó y tomé aquel cofre que había encontrado y trate de abrirlo, se resistió y no pude lograrlo. Eran las 6 de la tarde, a punto de convertirse en noche, decidí darme un baño y salir a conocer la ciudad, era sábado por la noche, así que estaba seguro que sería un buen momento para conocer personas. Al salir del baño el cofre estaba sobre mi cama, abierto. Dentro había una fotografía con 3 tipos extraños, con una cara de estar aterrados. Alguien debía estar entrando a mí cuarto. Era el segundo día ahí, básicamente el primero y no quería pelear con nadie; una vez más no le tomé importancia y decidí salir a divertirme. Tome mi gabardina favorita y salí, mi reloj de mano marcaba las 7 pm. Por alguna razón decidí llevar la fotografía en el bolsillo de mi pantalón.


Esa noche fue muy divertida, visité un restaurant-bar, conocí personas muy interesantes y a una mujer increíble con la que intercambié números. Decidí volver a casa. No bebí nada de alcohol, no me gustaba. Estaba fuera de mi departamento, busqué la llave en mi bolsillo y saqué la fotografía, estaba en blanco. Era un simple papel reluciente sin nada en él. En ese momento escuché algunos ruidos dentro del apartamento, abrí de golpe la puerta y entré, el papel junto a mi reloj cayeron al suelo, este último marcaba las 3am. En mi  departamento no había nadie. De repente la puerta del closet se abrió y una luz cegadora salió de él, lo que había en ella era aterrador. Aquella luz me llevo consigo al centro del papel en el suelo. Los tipos aparecieron de nuevo en la fotografía, solo que ahora éramos 4.

Efrén Cabañas Luna.

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