Mente En Rojo.

La noche había llegado. Sully leía tranquilamente en una banca de la estación del tren. “Quinto capitulo terminado”, pensó. Cerró el libro y se dio cuenta de que la estación estaba vacía. Sacó su teléfono para ver la hora... no encendió. Las lámparas que iluminaban el largo pasillo blanco a las orillas de las vías comenzaban a parpadear cuando un fuerte ventarrón arrastró miles de papeles por el suelo; salían del túnel. Notó manchas rojas en muchos de los papeles; estas se extendían, llegaban al suelo y éste parecía absorberlos; se veía oscuro, con un color rojizo que se acercaba a ella. Sully comenzó a correr en dirección contraria. Al pasar bajo una de las lámparas, ésta explotó, cortando levemente una de sus mejillas. La mancha seguía extendiéndose, ahora también por las paredes y el techo; dejaba en el pasillo una oscuridad roja.
Sully llegó al final del pasillo, al comienzo del otro túnel. Recargó su espalda sobre la pared mientras la oscuridad roja de acercaba a ella, a su lado. En el túnel, una luz comenzaba a salir y una vibración llegaba por las vías. La oscuridad no se detenía, seguía avanzando. Sully tomó una decisión, saltó hacía las vías pero no llegó al suelo. El tren había salido por el túnel y Sully despertó, sobresaltada, en la banca. Todo era normal. Vio el libro que tenía en sus manos. Una gota roja cayó sobre el papel... venía de su mejilla.
Fotografía por Gerr Velazco.



Efrén Francisco Cabañas Luna.

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